No sólo es Bernanke

Por Mauro Morelli — 2013-06-10 00:00:00 — 2822 lecturas


En el último año el índice S&P subió más de 25% y el Dow Jones más de 20%. Este año el Dow superó en aproximadamente 10% los valores de octubre de 2007. Una lectura fácil nos indicaría que la crisis se superó, con creces. Sin embargo la tasa de desempleo recién se acomoda a valores de mediados de 2008 y el PBI real nos indica que desde 2010 viene siendo muy débil, siendo el 2012 el año que se logró una modesta posición por encima de 2007. El mercado está creciendo por encima de sus posibilidades.



 



La política de la FED, como todos saben, ha sido, es y pretende seguir siendo de fuerte expansión monetaria a través de una batería de medidas, -como la recompra masiva de bonos para inyectar liquidez- cuya punta de lanza es sostener y profundizar un régimen de tasas muy bajas. Un mercado atiborrado de dinero y con intereses casi nulos, las estrategias pasivas de inversión dejan de ser un atractivo -incluso para los agentes más conservadores-. El mercado de valores se convierte en una suerte de subterfugio que goza con cada inyección monetaria de Bernanke, alimentando rendimientos artificiales que temen desplomarse ante cada rumor de fin de ''política de estímulo''.



 



Pero en los últimos meses pudimos ver que la bolsa americana aceleró su ritmo a 15% en este primer semestre. Es evidente que no toda responsabilidad está en el titular de la FED.



Los buybacks -o recompra de acciones por parte de las empresas- se han convertido en una reciente explicación para entender este boom del mercado de acciones. Tan solo este año las más grandes empresas estadounidenses aumentaron más del 80% -de acuerdo a datos proporcionados por Wall Street Journal- sus planes de recompra. Un plan de recompra implicaría un aumento de beneficios, en teoría hay resultados financieros anteriores muy buenos que se emplean en estos programas. Pero no es el caso general.



 



Sabemos que la política de estímulo permite crear las condiciones para un endeudamiento muy barato. Y es aquí el foco de análisis, en los últimos meses las grandes empresas emitieron más de 250 mil millones de dólares -según Reuters- en deuda: en conclusión las firmas están accediendo al crédito extraordinariamente bajo, robustecen temporalmente sus balances y financian con ello las recompras.



 



En este esquema enviciado es evidente lo que significaría un aumento de tasas...



 


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