Amague y descenso en junio
Por Javier Rava — 2021-06-30 18:22:55 — 1511 lecturas
Con un giro a mitad de mes en el mercado local, junio terminó por disipar toda ganancia de la primera quincena.
Los datos económicos negativos de junio no fueron suficientes para descarrilar en este mes al mercado alcista que se mantiene en Wall Street desde hace tiempo. En estas condiciones, durante el mes tan solo vimos pausas y ciertas dudas temporales, pero que rápidamente fueron disipadas por una Reserva Federal que insiste en mantener el control, sobre todo de la inflación, y así lo creyó y cree el mercado que lo demuestra con avances cotidianos. Además, el buen ánimo por las acciones de la plaza neoyorquina se apreció en un VIX que progresivamente fue apuntando a los niveles más bajos del mes y también de todo este último tiempo, dando a entender que la confianza de los inversores continúa firme y sin mucho lugar para las intenciones de venta.
No obstante, y si bien ya hace tiempo que Estados Unidos dio un giro en las expectativas aminorando factores del COVID-19 para sumarle mayor importancia a la dinámica de la recuperación económica, con atención en los datos económicos y sus políticas macro, la cepa Delta del virus está causando mayor preocupación de lo esperado. Cuando muchos países avanzaban hacia una mayor flexibilidad, algunas alarmas se volvieron a prender, salpicando en parte a los activos de Wall Street que con cierta cautela cierran este mes de junio con la incógnita respecto a si las consecuencias del virus deberán ser trasladas a precio con mayor intensidad dado que un contexto pesimista podría quitarles margen a los activos y llevarlos a un ajuste de corto plazo.
Aún así, la plaza neoyorquina tiende a mantener el curso alcista, con los tres principales índices codeándose entre los máximos y en busca de un incentivo que estimule las subas con mayor fuerza mientras se debate por un repunte del COVID-19 a nivel global que desaceleraría la recuperación económica.
Entre los números, el único de los tres principales índices que marcó buenas diferencias fue el Nasdaq que cerró hoy con un acumulado mensual de 5,49% a favor. Por su parte, en menor medida el S&P500 ascendió 2,03% y Dow Jones concluyó el mes sin grandes cambios con 0,08% en baja. A su vez, entre los sectores principales el que mejor margen a favor tuvo fue el tecnológico, no obstante, el petrolero demostró ser uno de los que mejor performance concentraron en el mes de junio.
De esta manera, el mes de junio entregó muchas más expectativas y posibles turbulencias en los mercados de Wall Street de lo que realmente las cotizaciones demostraron. Por lo pronto, y en esta misma línea, se aguardan los nuevos datos económicos que el nuevo mes de julio traiga consigo. A su vez, los datos de empleo que se publicarán este viernes seguramente marcarán el día.
Mercado Local
El mercado local siempre tiene algo para expresar y junio no fue la excepción. Haciendo hincapié en la renta variable, entrado el mes los activos potenciaban los buenos avances de mayo, con retornos positivos a lo largo de todo el panel de acciones. En este contexto, si bien el país mantiene la frágil situación económica de fondo, se presentaba un mejor clima y holgura en el corto plazo a base de la extensión de pagos con el Club de París, un mejor perfil para encarar la deuda con el FMI y sobretodo la expectativa que generaba el descenso a mercado de frontera, donde varias acciones locales podrían tener mayor capital expuesto. Pasada la mitad del mes, las variaciones diarias empezaron a mostrar ajustes y a mezclar algunas dudas sobre el gran impulso desde los mínimos que venían queriendo tomar fuerza, pero que ante la inesperada noticia del MSCI que tomó a la mayor parte de los inversores de sorpresa respecto a la recategorización de Argentina como “mercado independiente (standalone)” en lugar del esperado “mercado de frontera”, terminó por evaporar las subas de junio casi en su totalidad, dejando tan solo algo más del 1% ascendente en el mes para el índice Merval medido en dólares y un 5,24% mensual de suba en moneda local hacia los 62.371 puntos, que parte fue absorbida por las subas del tipo de cambio a lo largo de junio.
Respecto a la renta fija, para junio la caída de los bonos soberanos en dólares fue tan o más dura que la suba vista en la primera quincena. Desde días previos al inicio de mes, los ascensos en las cotizaciones de los bonos se acrecentaban progresivamente, dejando atrás a los peores niveles con cierto alivio. En esta línea, y en contagio de las acciones, las alzas encontraron una vertiginosidad que dio lugar a tasas exigidas que retrocedieron el paso con descensos al igual que el riesgo país que oportunamente volvía a romper hacia abajo la barrera de los 1500 puntos. Sin embargo, exactamente a mediados de mes, todas las velas verdes tomaron un intenso color rojo. Si las subas fueron bruscas, las caídas fueron aún más fuertes y duras, sin diferencia sobre ambas legislaciones (local y extranjera) y arrastrando cualquier tipo de progreso visto durante el mes hasta el día de hoy inclusive.
Si bien daría la sensación de que los activos locales están a precios muy atractivos, y no hay duda de que asumiendo riesgos elevados existen oportunidades ante tales cotizaciones, el paso a mercado “standalone” por decisión del MSCI no resultó ser para nada gratis, sobre todo cuando un enorme porcentaje del público inversor descontaba una recategorización a mercado de frontera. Por lo tanto, en los números el balance pareciera no haber sido el ideal y se consumió casi todo lo avanzado en los primeros quince días, sin embargo, ya descontada las últimas noticias, resulta inevitable pensar que podría ser un indicio de que cualquier empuje a favor volvería a incentivar a los activos a recuperar aquel andar que tan buen volumen introdujo al mercado local.
