Lo que dejó el mercado en el 2021. ¿Qué se espera para el 2022?
Por Noelia Bisso — 2021-12-30 18:10:27 — 2272 lecturas
Despedimos el 2021 con la última rueda para el mercado local y anteúltima para el mercado de Estados Unidos
Un nuevo año finaliza y los principales índices le dicen adiós al 2021 con sus cotizaciones al alza. De esta manera, dejan atrás un año en el que predominó la fuerte volatilidad provocada por diversos factores y niveles de incertidumbre. Entre ellos, cuando parecía que este año podría ser el inicio de la pospandemia debido a la aplicación de las vacunas, nos despedimos con una nueva variante, Ómicron, que nuevamente pone en duda la recuperación de la economía o al menos vaticina su postergación.
De forma anualizada, los principales índices, que sufrieron grandes pérdidas en aquel marzo de 2020, lograron cerrar el año actual con excelentes resultados. A la cabeza, el índice que más subió fue el S&P500 y esto se vio reflejado en su ETF (SPY) con un incremento anual de aproximadamente un 27%, seguido por el Nasdaq con su ETF (QQQ) con una suba de 27% y, por último, el Dow Jones (DIA) con una suba acumulada del 19%.
En cuanto a los sectores, entre los mayores ganadores se destaca el energético. Con la reapertura de la economía, el petróleo volvió a tomar impulso por lo que tuvo un gran recorrido alcista. Por otro lado, no debemos olvidar que también incidió la crisis energética que tuvo como epicentro a Europa y arrastró al resto del mundo. De esta manera, el ETF del sector energético XLE finalizó con una suba anual del 47%.
Otro de los sectores a destacar es el de los semiconductores debido a que, en el contexto de la crisis de escasez de estos chips y el potencial rubro de las innovaciones tecnológicas, empresas como NVIDIA (una de las empresas líderes en fabricación de semiconductores) subió en el año 126% aproximadamente. Por lo tanto, y dado que esta escasez se podría prolongar durante el 2022, es importante tenerlo en cuenta y seguir de cerca la evolución de, por ejemplo, su ETF SOXX que agrupa a las empresas más importantes de fabricación de microchips.
Por su parte, el sector tecnológico, cuya suba ponderó el incremento de todos los índices, continuó su recorrido alcista ya que este sector particularmente se despegó del resto debido al aumento exponencial del uso de la tecnología en la pandemia. En este sentido, dos papeles que podemos destacar son Google que obtuvo una suba del 52% anual y Microsoft con un alza de casi el 66%. Estas son empresas que además de su gran crecimiento aún proponen innovaciones para el próximo año.
El sector de la construcción también obtuvo buenas subas y acá hay dos factores a mencionar: por un lado, la salida de las restricciones duras que motivó a que el sector se reactive y, por otro lado, el faltante de materiales. En este sentido, uno de los papeles que reflejó dicha suba es Home Depot que alcanzó un alza de aproximadamente el 54% anual.
Como contrapartida a estos ascensos podemos mencionar al oro debido a que su ETF GLD finalizó el año negativo en casi 6%. Este commodity se utiliza como refugio de valor, pero teniendo en cuenta el gran año de las acciones en Wall Street, el hecho hizo que el metal precioso no haya sido el preferido en las carteras de los inversores.
Por otro lado, fue tendencia este año —y probablemente el próximo también— la tecnología del Metaverso que se relaciona con todo el nuevo mundo de experiencias multisensoriales y en el que cada vez son más las empresas que se involucran en esta nueva realidad virtual. Grandes compañías como Facebook, que de hecho cambió su matriz a Meta Platforms, denotan la trascendencia e interés creciente que tiene este revolucionario desarrollo tecnológico.
Dicho esto, la pregunta es: ¿Qué tengo que tener en cuenta para el próximo año? En primer lugar, como se mencionó anteriormente, la evolución del coronavirus ya que de eso dependerá el endurecimiento o no de las restricciones. Por otro lado, la inflación en EE. UU., como en todos los países del mundo, propiciada por una fuerte emisión de dólares, la cual se ubicó cercana al 7% anual acumulado. En línea con esto, habrá que seguir de cerca las medidas que tomará la Reserva Federal, ya que por un lado comenzó a acelerar el retiro de estímulos para llegar a su fin a mediados de marzo y, por otro lado, se pactaron tres aumentos de las tasas de interés en 2022 y otros tres en 2023. Por último, es de vital importancia la evolución del empleo en Estados Unidos ya que esto se relaciona directamente con la recuperación de la economía. Como dato favorable, las solicitudes de desempleo descendieron notablemente aunque aún no se llega a niveles prepandémicos.
Brasil
Con relación a Brasil, debemos tener en cuenta que el próximo año se realizarán las elecciones generales para elegir presidente y vicepresidente, las cuales están previstas para principios de octubre. Este suceso es de suma importancia para el mercado porque de acuerdo a las expectativas en torno a quien será electo es como se moverán las acciones y, probablemente, los meses precedentes experimenten alta volatilidad. Además, nuestro mercado local mantiene influencia del mercado más grande de Sudamérica. En este contexto, el ETF EWZ de Brasil finalizó negativo con el 24% en el año.
China
En lo que respecta al país oriental hubo varios sucesos que tomaron relevancia, entre ellos, el fenómeno de Evergrande. El gigante inmobiliario presentaba y aún presenta una gran deuda, lo que significaba un gran riesgo para el sistema financiero no sólo de China sino también del resto del mundo, y en este sentido, varias fueron las especulaciones sobre el futuro de la compañía. Por otro lado, se mantiene el conflicto con Estados Unidos en relación al desliste de empresas chinas que cotizan en Wall Street ya que podrían dejar de hacerlo; este es otro de los puntos a tener en cuenta el próximo año. De esta manera, el índice chino FXI finalizó negativo en 20%.
Criptomonedas
La criptomoneda mundialmente conocida, Bitcoin, se encamina a cerrar uno de los peores meses desde el 2020, con su cotización alrededor de los US$ 47.000 se aleja cada vez más de los máximos. De todas maneras, de forma anualizada finalizó con un incremento del 62%, mientras que la segunda moneda digital más operada, Ethereum, lo hizo en más del 403%. Por su parte, los fondos de criptomonedas que cotizan en la bolsa de Wall Street, GBTC y ETHE, finalizaron con subas de un 11% y 113% respectivamente. Asimismo, recordemos que este año una de las grandes salidas a la bolsa fue BITO, el ETF de futuros de criptomonedas, lo que hace pensar que cada vez estamos más cerca de que finalmente salga un ETF que replique puramente la cotización del Bitcoin. Por otro lado, a lo largo del año fueron varios los ETF que se integraron al listado de criptoactivos y que otorgan exposición a conjuntos de empresas vinculadas directa e indirectamente a las criptomonedas y tecnología blockchain.
Mercado local
En lo que respecta al mercado local, las acciones argentinas tuvieron un buen desempeño a lo largo del año, de hecho si nos enfocamos en el Merval subió aproximadamente 65% en pesos, mientras que el Merval en dólares lo hizo en 14,8%. Dentro del panel líder, las acciones que más subieron en el año fueron TXAR con un incremento anual del 168%; esta empresa junto con Aluar están influenciadas por dólar oficial. Por otra parte, la empresa fabricante de electrónica de consumo y autopartes, Mirgor, también ponderó una de los mayores ascensos y se posicionó con un alza del 145,09% anual. Como contrapartida, el papel con peor desempeño fue el Grupo Financiero Valores que recordemos que es el único banco del panel líder que no tiene ADR y finalizó negativo en 11,34% anual. Entre los ADR, las mayores subas se la llevaron Edenor y Central Puerto con ascensos del 27,59% y 18,15% respectivamente, mientras que al ADR que peor le fue es a Banco Supervielle con 8,73% abajo.
A diferencia de las acciones locales, los bonos soberanos en dólares no obtuvieron un buen desempeño, particularmente el referente AL30D acumuló en lo que va del año una pérdida del 20,1%, mientras que el AL29D 17,83%. Esto expone tasas exigidas del 25% para el AL30, mientras que su compatriota de legislación exterior, GD30, ronda los preocupantes 22%. En este contexto, el riesgo país, que en enero se ubicaba en los 1.300 puntos, hoy lo hace en los alarmantes 1.700 puntos básicos.
En cuanto a los bonos que ajustan su capital a la inflación fueron instrumentos muy elegidos por los inversores en base a la incertidumbre inflacionaria local; entre ellos podemos destacar, por su suba y liquidez, al TX26 que marcó un alza del 77,8% anual.
Otro de los temas a tener en cuenta es el dólar, debido a que como todos los años fueron protagonistas por diversos acontecimientos, entre lo más destacado: las restricciones que el gobierno implementó con el objetivo principal de impedir que el Banco Central perdiera reservas. Entre estas restricciones podemos enfatizar que para acceder al dólar MEP el límite se estableció en 50.000 nominales por semana en los bonos soberanos con legislación local, y, además, tienen que haber transcurrido 30 días para transitar desde una legislación a la otra en liquidación en moneda extranjera. De esta manera, el dólar MEP que se obtiene por AL30 (legislación local), finalizó con una suba anual del 41% cerrando su cotización en $197,80 mientras que el que rige por GD30 (legislación exterior) tuvo un incremento del 39% finalizando con su cotización en $197,19. Por otro lado, el contado con liquidación (CCL), que se liquida en EE.UU., por AL30 tuvo una suba anual de 44% cerró el último día a $202,13, mientras que por GD30 42,2% dejando su cotización en $203,12.
¿Qué debemos tener en cuenta para el 2022? Por un lado, los próximos meses serán cruciales para la negociación con el Fondo Monetario Internacional, por lo que adquirió mayor relevancia cómo va a ser ese acuerdo y cuáles serían las condiciones. Un acuerdo favorable para la Argentina propiciaría un escenario con cierto alivio para alinear las expectativas macroeconómicas. Cabe recordar que la deuda es de US$ 44.000 millones y los próximos meses se deben devolver importantes sumas de capital.
A su vez, nuevamente estará en el foco la inflación, recordemos que este año superó ampliamente el 29% presupuestado por el Gobierno, la creciente emisión de pesos indefectiblemente desencadenó un recalentamiento de los precios. En esta línea, la inflación anual se ubicó en 45,5%, mientras que la interanual se ubicó en 51,2%.
Para cerrar, otro tema a considerar para el año entrante es cómo evolucionará el tipo de cambio contra dólar, tema que, en gran medida, estará condicionado por el acuerdo con el FMI. Tanto el oficial como los dólares bursátiles estarán en la mira de todos, por eso es que el acuerdo con el Fondo y la forma en cómo se llevará a cabo serán uno de los ejes centrales en los que debemos prestar especial atención.
