Invertir en bonos, como estrategia ante posible devaluación
Por Mauro Morelli — 2015-09-25 17:05:18 — 6994 lecturas
Argentina presenta desde hace años niveles de atraso cambiario que ya imponen serias restricciones sobre el sector externo. En ese sentido, tener un tipo de cambio real elevado, y por efectos de inflación, en suba permanente, permite deducir que un cambio restrictivo en la política monetaria en Estados Unidos con una consecuente revalorización del dólar y una posible corrección de las principales commodities, tendrían un efecto muy complejo para el país.
Es indudable que los mercados financieros requieren una paridad de tasas de interés, considerando tipo de cambio nominal actual y esperado del país y del extranjero y la inflación actual y esperada, los agentes forman expectativas racionales con la información que poseen. Si por ejemplo el tipo de cambio es de 1:10 y tener un bono argentino representa un 30% de rentabilidad anual en pesos pero se espera una depreciación cambiaria de, por ejemplo, 40% para el próximo año, entonces los pesos que se obtenga por el interés no podrán cubrir la devaluación de la moneda. En simples palabras, necesitaremos 14 pesos para adquirir 1 dólar el próximo año, cuando tan solo obtendríamos 13 pesos por nuestra inversión. Y todo esto sin suponer cambios sustanciales en las tasas de interés del exterior. ¿Qué pasa si, además de las expectativas devaluatorias locales, la inversión en dólares en el exterior se hace más atractiva? Esta es la coyuntura especialmente alterada por la inevitable suba de tipos en Estados Unidos. Si la FED modifica la política de tasas y la devaluación esperada del peso es mayor al interés que reporta una inversión local, indefectiblemente Argentina requerirá aumentar sus propias tasas de interés para contener al inversor, o bien sufriría una corrección cambiaria que forzará una devaluación actual ante una expectativa futura. De esa forma con un nuevo tipo de cambio nominal más alto, al cambiar en la actualidad, siguiendo con el ejemplo, 1 dólar a 14 pesos cubrirá el desfase de rentabilidad con el exterior.
¿Qué esperan los mercados para la Argentina post-electoral? La mayoría de los inversores, de acuerdo a los contratos de futuros últimamente operados, auguran una devaluación nominal entorno al 10% y 25%. No obstante ¿corregirá una devaluación de 10% a 25% los problemas del tipo de cambio real, ante una guerra de monedas de los principales mercados emergentes y ante una caída de exportaciones? Podría darse en tanto se logre un ingreso de divisas lo suficientemente potente en conjunto a una disminución del circulante de pesos para cortar de raíz las expectativas formadas. A día de hoy esto último parece poco probable y asienta razonablemente una idea que crece en los inversores: el mercado, más tarde o más temprano, o bien ajustará las tasas de interés internas o bien requerirá de una devaluación más importante.
En este escenario, complejo y con factores de alta variabilidad, no es insensato esperar una protección fuerte con los títulos públicos dolarizados, aunque también extensible a los dollar linked. Basta analizar la actual curva de rendimientos, bonos que ya superan -nuevamente- los 10% anual en dólares y dollar-linked que podrían aportar coberturas de hasta 30% o más, dependiendo el dólar esperado.
