El mercado ya formó expectativas
Por Mauro Morelli — 2015-11-20 18:10:09 — 6835 lecturas
Indudablemente las elecciones presidenciales del próximo domingo serán trascendentales y definitorias para el devenir económico del país en los próximos años.
La expectativa electoral ante una eventual victoria del líder opositor, Mauricio Macri, generó intensas subas y fuertes posicionamientos tanto en el panel general como en las acciones integrantes del índice. El mercado ya dio pistas de una clara demostración de confianza ante ese posible resultado, y anima a nuevas subas potenciales del mercado argentino en las próximas semanas, a la espera del cambio de rumbo económico y la aplicación de reformas.
¿Hasta donde podrían alzarse las agroexportadoras sin a fin de año Argentina admite un tipo de cambio competitivo para liquidar exportaciones y se derogan las retenciones? Muy pocos atinan a definirlo, pero lo cierto es que las subas de MOLI, SEMI, SAMI, entre otras, ya dieron exhibición de esa virtual expectativa. ¿Cuánto podrán alcanzar los bancos, fuertemente sensibles ante los cambios políticos, especialmente cuando el mismo parece vinculado hacia estrategias tendientes a mejorar el clima de inversiones? GGAL, BMA, FRAN, entre otras, también ya demostraron su confianza ante ese escenario. ¿Cual será el techo de las energéticas, que esperan intensas inversiones, cambios de marco regulatorio y un lógico reacomodamiento de precios que estimule la inversión y la productividad dentro de un sistema price-cap? EDN, PAMP, TRAN, CECO2, CEPU, entre otras, registraron importantes variaciones y también permitieron vislumbrar hacia donde suponen su futuro inmediato.
¿Qué puede suceder con los títulos públicos? La perspectiva de liberación del tipo de cambio tiene efectos complejos. Por una parte es evidente que en caso de que el nuevo TC sea menor al contado con liquidación y al MEP, podría verificarse un ajuste en las cotizaciones de los títulos, especialmente de los bonos más cortos. Sin embargo ante una mejora del riesgo argentino podría disminuir las rentabilidades, lo que naturalmente implica una suba en sus precios, especialmente de los títulos de largo plazo.
Resta conocer los resultados de las elecciones, tras casi un año de campaña electoral. Si se confirman las expectativas formadas por el mercado, las subas no habrían sido en vano. Y por tanto, en caso contrario podría darse una fuerte corrección.
