Mercado a la espera

Por Mauro Morelli — 2013-06-14 00:00:00 — 6845 lecturas


Llegó la tormenta pero sin dilucidaciones. Se suele decir que a río revuelto hay ganancia de pescadores, pero a diferencia de lo que sostienen algunos no habría confusión: hay una pronunciada baja por expectativas racionales. Expectativas que anticipan, que descuentan, escenarios posibles en base a probabilidades y a coyunturas presentes: tenemos un dólar en descenso y un fallo cubierto de alta incertidumbre.



 



Es así que terminamos una semana que lejos de quedar en el olvido podría ser una herramienta clave para el análisis de las jornadas posteriores. La moneda estadounidense perforó el piso de los 8$ y pateó el tablero bursátil otra vez.



 



Como ya comentamos en semanas previas el ánimo de ‘’fin de tendencia bajista’’ estaba siendo apresurado y nunca fue convalidado por el mercado. Por el contrario la presión sobre el dólar sigue siendo una realidad y su turbulencia condiciona de forma plena, en coincidencia con otro factor trascendental que es el esperado fallo de la corte de apelaciones de Nueva York. Respecto a esto último cabe señalar que será fundamental la decisión del tribunal en levantar o no el stay –que es la posibilidad de pagar a los bonistas que entraron al canje a la par que se mantiene el litigio con holdouts- y si los bancos agentes de pago y fiduciarios serán o no sujetos del fallo. En el primer caso entraríamos en un virtual default técnico, pero si el stay no se levanta y no se ordena una garantía en concepto de fianza para apelar a la Corte Suprema, los bonos argentinos entrarían en un fuerte rally.



 



Advertíamos que con un dólar a 8 pesos podríamos hablar de un piso con dos nuevos objetivos: uno hacia 7,80-7,90 y otro en 8,10 en caso de rebote. Se dio el primer caso, como era evidente ante una potencia vendedora que sigue firme, lo que podría habilitar un nuevo soporte en un rango cercano a 7,60. Esta semana el especie D concluyó con una media de 7,98$ -2% menos que la semana anterior- y el CCL con un  promedio de 8,15 -2,5% menos que la semana anterior-.



 



Nada para destacar en el panel de títulos públicos, a excepción del cupón PBI en pesos que mantuvo una variación positiva. Lo peor: PARA (-7,12%), BDED (-6,40%) y TVPY (-6,09%).



 



Interesante comienza a resultar las unidades vinculadas al PBI en dólares, que sufrieron una dura caída y ya reflejan un rendimiento del 80%. Es evidente que el nivel de atraso de estos activos ya los torna muy atractivos. Por cierto que el dato fabril creció 3,4% en abril, en términos desestacionalizados, lo cual vuelve a reforzar el más que probable dato positivo del EMAE abril.



 



Se conoció el BAADE, que tendrá un vencimiento a tres años y una tasa fija en dólares al 4% anual pagadero semestralmente. De acuerdo al rendimiento que pide el mercado actualmente por la deuda soberana en dólares, podríamos pronosticar –suponiendo un dólar especie D en 8$- que este bono estaría cotizando en el rango de los 75-80 US$ a razón de una TIR que podría moverse entre el 12% y el 16%.



 



De terror fue la semana para el Merval, que retrocedió casi un 7%. Las acciones sufrieron una paliza integral. Lo peor: ERAR (-10,71%), PAMP (-9,91%) y TECO2 (-9,77%).



 



Sin mucho para subrayar en el terreno de las líderes, YPF lanzó una recompra de acciones por un monto de más de 22 millones de dólares aproximadamente. A pesar de las noticias relativamente buenas la acción no puede remontar en el mercado local, en parte gracias a la fuerte inestabilidad del CCL.



 



Por parte de Telecom hoy observamos un fuerte desmoronamiento en su cotización, que estaría entrando en un terreno de definición, quebrando de forma concluyente un canal alcista que ya venía lateralizando desde abril. Perforando los 14,70 dólares podría volver a la zona de 14.15.  



 



 



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